Todos conocemos el sentimiento.

Te pasas todo el día repasando tu lista de pendientes, pero cuando llegan las 5, todavía sientes que no has logrado nada “real”.
Aunque parezca mentira, es posible estar simultáneamente súper ocupado e improductivo. Si terminas hecho polvo y no llegas a ninguna parte, es hora de bajar de la proverbial rueda de hámster y hacer un cambio.

Ya sea que estés luchando con la productividad mientras te ajustas a un nuevo horario o simplemente tienes demasiadas cosas la cabeza, aquí tienes ocho consejos para hacer las cosas y mantenerte cuerdo mientras las haces.

1. Comienza el día de manera correcta

La forma en que pasas tu primera hora después de despertarte establece el tono para el resto del día. Enciende un día más productivo creando una rutina matutina y apegándote a ella. Tu rutina podría ser tan simple como tomarse 15-30 minutos para meditar, pasear al perro o jugar con los niños.

¿No eres una persona a la que le vayan bien las mañanas? ¡Aumenta tu energía con buenos hábitos y pasarás de sentirte aturdido a sentirte como triunfador al instante!

  • Levántate de la cama a una hora constante todos los días.

  • Despierta tus sentidos con una mezcla para difusor energizante, como Eucalipto Radiata y Limón, tan pronto como te levantes de la cama

  • Aliméntate con un desayuno nutritivo, ¡entre más colorido, mejor!

  • Elige energía limpia y libre de impactos que provenga de vitaminas, electrolitos y/o una pequeña dosis de cafeína natural (NingXia Zyng® y NingXia Nitro® son ideales para ello).

2. Haz prioridades

Claro, hay 24 horas en un día, pero cuando tratas de hacer todo a la vez, el día puede parecer mucho más corto. Establece objetivos más pequeños y más realistas y recuerda añadir a tu horario también un poco de espacio para respirar. Después de todo, ¡no eres un robot!

Si sientes que empieza a cundir el pánico, pregúntate: “¿Qué es lo peor que puede pasar si no hago esto hoy?” Lo más probable es que la mayoría de las cosas de tu lista puedan esperar un día o dos. Concéntrate en lo que puedes hacer hoy, no en lo que no puedes.

3. Afronta una tarea a la vez

¿Crees que hacer varias cosas a la vez es la mejor manera de hacer las cosas? Piénsalo nuevamente. En la mayoría de los casos, hacer múltiples cosas a la vez te hace menos productivo. Serás más eficiente y cometerás menos errores cuando te concentres en una tarea hasta que esté terminada.

Prueba este sencillo truco para mantenerte motivado y concentrado. Cuando tu concentración necesite un impulso, diluye una gota de Menta con cuatro gotas de aceite portador y frótalo en las sienes para obtener un aroma estimulante.

4. Mantente en movimiento

Todo el mundo sabe que el ejercicio mejora la salud, pero ¿sabías que estar activo también puede aumentar tu productividad? No importa si sólo tienes 10 minutos de sobra, incluso un breve entrenamiento te ayudará a mantenerte productivo a lo largo del día. Aquí hay algunas formas de hacer ejercicio cuando ir al gimnasio no es una opción:

  • ¿Detrás de un escritorio? Levántate de tu silla una vez por hora para una caminata rápida o una serie de 10 sentadillas libres.

  • ¿Te sientes demasiado tenso? Practica yoga. Usa una gota de Incienso o de Lavanda durante tu flow para ayudar a que te mantengas conectado.

  • ¿Tienes niños? Encuentra algo en lo que todos en casa puedan participar, como bailar o hacer saltos.

5. Aplica la regla 80/20

La regla 80/20 establece que el 80 por ciento de tus resultados provienen del 20 por ciento de tus esfuerzos. Otra forma de verlo es que puedes lograr el 80 por ciento de tu carga de trabajo en el 20 por ciento de tu tiempo.

Comienza por averiguar cuándo es tu pico de productividad. Este es el momento del día en el que tienes más energía y concentración. Si puedes, programa la mayoría de tus tareas durante este período. Recuerda: trabajar de manera más inteligente, y no de más, es la clave para ser una persona más productiva.

6. Date un receso, literalmente.

A veces, desactivar el modo de productividad es lo mejor que puedes hacer. ¿Alguna vez has tenido una gran idea o has resuelto un problema en la ducha? Es porque tu cerebro puede relajarse lo suficiente para tener un avance.
Programa las pausas en tu día y trátalas como si fueran citas importantes (¡porque lo son!). Una hora de lectura de un libro o 10 minutos sin estar frente a la pantalla pueden hacer maravillas para tu motivación y resistencia mental.

7. Evita las distracciones

Acá entre nos, ¿quién no ha pasado toda una tarde en las redes sociales o nos hemos sentido culpables por checar nuestro correo 50 veces al día? Incluso la vista de una pantalla luminosa o el timbre de un mensaje entrante tiene un grave efecto en tu productividad.

Las personas exitosas aprenden a acallar las distracciones. Por ejemplo, intenta poner música de concentración o un buen podcast mientras trabajas, limpias o estudias. Practicar la concientización o mindfulness también es una buena manera de cambiar tu atención en la tarea que tienes en las manos.

8. Muéstrate un poco de compasión

A veces no tacharás todos tus pendientes de tu lista de cosas por hacer, y eso está bien. La vida pasa, ¡relájate! Si te sientes agotado, tómate la tarde libre para recargarte de energía, ten una buena noche de sueño y aprovecha el día de mañana.

Mientras te das un tiempo de descanso muy necesario, intenta estas actividades de alivio del estrés para ayudarte a recuperarte del agotamiento:

  • Haz algo solo para ti. Escribe en un diario, haz un rompecabezas, acaricia a un gatito o ve toda una serie.
  • Disfruta de un baño relajante enriquecido con CBD. Nos gusta el cálido y acogedor aroma de Cinnamon CBD, pero también puedes probar unas gotas de CBD Citrus o Cool Mint en tu baño.

  • Llama a un amigo o a un familiar para charlar. Estar cerca de las personas que amas puede ayudarte a recargar tu energía.
  • Da a tus pies un masaje caliente. Para un aceite casero para masaje, diluye unas gotas de Pimienta Negra con tu crema para pies o aceite portador favorito.