Terapia de masajes

Terapia de masajes y aceites esenciales

La terapia de masajes, el tratamiento y la práctica de la manipulación de los tejidos blandos con fines físicos, funcionales y psicológicos, consiste en masajear el cuerpo de una persona de tal manera que se aumenta su bienestar general. La presión deseada sobre el cuerpo normalmente se aplica con las manos y los codos, y se cree que tiene numerosos beneficios.

La terapia de masajes tiene su origen hace más de 3.000 años. Utilizada por los chinos, los hindúes, los egipcios, los persas y los antiguos griegos, los beneficios terapéuticos de los diversos tipos de masajes se han documentado durante siglos.

Terapia de masajes para mejorar el bienestar

El contacto, el trabajo corporal y el masaje tienen muchos efectos positivos sobre los músculos, las articulaciones, el sistema circulatorio y otros sistemas del cuerpo y, cuando se combinan con los aceites esenciales, se crea una lujosa y relajante experiencia que equilibra la mente, el cuerpo y el espíritu.

Ofreciendo únicamente las propiedades naturales más puras y potentes de cada planta, los aceites esenciales de calidad YLTG™ contienen el nivel óptimo de constituyentes para conseguir los resultados más beneficiosos del masaje.

La ciencia de la terapia de masajes

Se ha demostrado que la terapia de masajes tiene muchos beneficios. Desde la disminución de la ansiedad y el alivio del dolor hasta la mejora de la circulación, los efectos terapéuticos de los masajes reactivan todos los aspectos del bienestar. Los aceites esenciales refuerzan aún más los beneficios de la terapia de masajes consiguiendo el alivio externo y aromático deseado. Algunas colecciones de aceites, como la Raindrop Technique™ (Terapia de gotas de lluvia) de Young Living, combinan el arte de la aromaterapia con las técnicas de Vita Flex, movimientos de giro y liberación que activan los puntos reflejos, y el masaje.

La aplicación de estos aceites específicos a diversas zonas del cuerpo proporciona equilibrio y armonía, al tiempo que aporta una experiencia de bienestar completamente holística. A continuación se indican algunas técnicas utilizadas habitualmente para el automasaje:

  • Masaje en la cabeza: frote aceites esenciales en la base del cráneo, la coronilla o las sienes con un movimiento circular.

  • Masaje en la cara: ponga unas cuantas gotas de aceites esenciales en sus manos y frótelas. Recoja levemente su cara entre sus manos; la calidez de sus manos y el aroma de los aceites le ayudará a relajarse.

  • Masaje en la mandíbula: frote 1 o 2 gotas de aceite en el punto blando situado bajo el lóbulo de su oreja para liberar la tensión.

  • Masaje en el torso: para un refuerzo energético rápido, frote los aceites en la zona situada sobre los riñones.

  • Masaje en los pies: en los pies hay muchos puntos de presión que se corresponden con otros sistemas corporales. Frotar las plantas de los pies con aceites esenciales es una manera fantástica de liberar tensión.

Productos más populares de Young Living para la terapia de masajes

  • Raindrop™ Técnica: combina el arte de la aromaterapia con las técnicas de Vita Flex y masaje.
  • Valor®: combinación fortalecedora de aceites esenciales que trabaja con los aspectos físicos y espirituales del cuerpo.
  • Menta: excelente para relajar los músculos tensos.
  • Lavanda: aceite relajante bien conocido por sus beneficios de mejora de la piel.
  • Cel-Lite Magic™: tonifica y nutre la piel.
  • Ortho Ease™: alivia y relaja los cuerpos cansados o estresados.

 

Sugerencia: alivio

“Tras pasar tres días con mi marido en el hospital, me dolían mucho los pies. Me operaron de los juanetes hace tres meses en el pie derecho y hace tres semanas en el pie izquierdo. Al tener que estar de pie más tiempo del que debería, mis pies estaban hinchados y doloridos. Pensé en la mezcla de aceites Peace & Calming™. Tras darme un masaje en la planta de cada pie, no podía creer el alivio que sentí.”
—Mildred Rickett

Sugerencia: ronquidos

“Soy nueva en el mundo de los aceites, y estoy experimentando. Mi marido ronca tanto que me desvela. Así que una noche puse aceite esencial de menta en su almohada y, para mi sorpresa, dejó de roncar. ¡Gracias!”
—Joyce Lewis